¿Hay destino en lo casual?
Hola queridos lectores, hoy escuché la frase de nuestra querida Lana del Rey: Me cog**te tan bien que casi te digo te amo. Lo que me llevó a la siguiente pregunta… ¿Alguna vez han dicho te amo en el acto amoroso? Yo se que sí –no se hagan– ya que es algo que en el momento se siente pero qué pasa cuando lo dices a una persona con la cuál solo compartes el teléfono celular y eso porque se lo dieron en el momento que se hicieron ojitos ¿no? ¿a nadie le ha pasado eso? ok, creo que es algo que solo a mí una vez me paso, digo, a una amistad, claro.
Así que por favor, dejemos a un lado nuestro lado mustio y aceptemos, todos o al menos la mayoría ha tenido un encuentro casual, ese momento donde el cuerpo traiciona –o no– y terminas con alguien que tal vez apenas conociste o ya tenias tiempo de conocer e intercambian un momento pasional.
Y no, no es nada malo, es lo más común del mundo, pero no es algo que se vaya diciendo a los cuatro vientos –o sí, depende–. Pero retomando la pregunta inicial, en algún punto de mi vida joven, se me salió decir lo que en ese momento sentí –no me juzguen, era un baby jajaja– aunque el momento no fue incómodo para la otra persona, fue cuando entendí que no todo se puede decir en la cama y bajo las sábanas, que la conexión no con cualquiera.
Y es aquí donde el mundo se divide entre los que sí pueden y a los que nos gana ese corazón de pollo. Pero ojo, mucho cuidado mis queridos lectores corazón de pollo, porque podemos caer en las garras de los que nos siguen la corriente solo para no hacer el momento “incómodo” y nosotros pensando que nos quieren para algo más que un “pásame el calzón que se quedó de tu lado” porque he escuchado tantas historias –incluyendo la mía– donde uno imagina que después de faltarse al respeto, se pueden ir a comer y resulta que sí… si vas a comer, pero solo y en tu casa.
Pero se han imaginado ¿qué pasaría de un encuentro se termina consumiendo en algo más? Imaginen que no lo arruinaron con un “te amo” y que la química hizo su trabajo. Que se sintieron por primera vez libres y cómodos con ustedes mismos, tanto que lo lograron transmitir a la otra persona. Pareciera que es un juego del… Destino ¿no?.
Y hablando del Destino, Ellie Goulding nos pone en loop una canción que nos recuerda que la seguridad sexual no es un cliché forzado, sino una invitación a compartir desde nuestra propia libertad. “Destiny” es a lo que le daremos play el día de hoy.
Porque tanto en la guerra como en el amor, el sexo pareciera ser una bandera blanca, ese néctar que en ocasiones necesitamos para poder mejorar el día. Ya sea en pareja, en encuentro casual o con ustedes mismos, el propósito es el mismo “gozar”.
Recuerden que no deben contarle a todo el mundo lo que hacen a puerta cerrada –si es que lo hacen a puerta cerrada– el chiste es sumergirse en esa mezcla de sentimientos –sin decir te amo por favor– y si el destino quiere que repitas más veces con la o el extraño… ¿quiénes somos nosotros para cambiar las cosas?
Pero mientras los dejo pensando en sus encuentros casuales o en los osos que han tenido en dichos encuentros, yo me mantendré a la espera, de que en esta ocasión, el destino juegue a mi favor…
Y a ustedes, ¿les gusta lo casual?
-Ellie
🎵 Canción: Destiny - Ellie Goulding.
Mejor dinos cuántas veces le han hecho decir a tu amigo ese tan temido "te amo" 🙂↔️
ResponderBorrarSe dice el pecado pero no con detalles jajaja, pero según yo, solo fue en una ocasión jajaja
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